Para mis hijas, mis grandes amores



No sabes que soy poeta
¡Cuántas cosas más ignoras!
Alma mía cómo lloras
del dolor que estás repleta

Nunca escribo con mi mano
es mi corazón quien dice
el que a diario las bendice
con mi amor de ser humano

Si supieran, hijas mías
cuánto dolor me embarga
la distancia es tan amarga
lo tristes que son mis días

Si supieran el vacío
la tortura de su ausencia
cuando añoro su presencia
y su silencio es mi hastío

Mi dolor es lacerante
y me duele a cada paso
qué dulce sería un abrazo
para un triste caminante

Mis memorias son retazos
son recuerdos de alegría
jamás olvidar podría
cuando las tuve en mis brazos

“¡Arrópame papi! ¡Qué frío!”
¡Qué recuerdos tan hermosos!
Y también qué dolorosos
son los recuerdos míos

Debí dejar el camino
que caminaba a su lado
herido y muy maltratado
me fui por otro camino

Las lágrimas me sorprenden
creí que se habían secado
con el alma les he hablado
yo no sé si me comprenden

No hay culpa en mi corazón
orgullo tampoco siento
por eso en este momento
yo les pido su perdón



Textos:
Autor: Mensajero de la Verdad
Copyright del propio autor
Derechos reservados

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Acerca de este blog!

En este sitio guardo las verdades que veo y la manera como las veo. Vierto mis sentimientos traducidos en versos y opino sobre temas que captan mi atención. En otras palabras, hago uso de mi derecho a expresarme en libertad, sin coartar la libertad de otros.

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